lunes, 7 de abril de 2014

La Josefa


"La Josefa"

La Josefa de Ramírez es como la conocemos en el barrio Abayubá.
Son las 8 de la mañana y arranca para la pileta a lavar la ropa. Ustedes
dirán: es algo común - lo seria para una persona joven - pero Josefa tiene 92
años. 
Nació el 16 de octubre de 1921. Llegó al barrio a la edad de 26 años con su
esposo Don Ramírez y su hijo mayor Pablo que contaba con apenas un año
de edad.
Se instalaron en la "Casa Grande", donde alquilaron durante dos años, hasta
que al fin pudieron conseguir un terrenito para levantar su hogar en la calle
Magalona. No había mañana o tardecita que no se la viera en su quinta
dando vuelta tierra y sacando pasto con la asada o el escardillo y
plantando, lo que aun de vez en cuando todavía se le ve.
Tuvo tres hijos varones más (Miguel, Juan y "el Keko") y dos mujeres (Teresa
y Elena) y ya bastante mayor adopta a Alejandro "El Pelado": todos los
varones jugadores del Club Atlético Abayubá. Así es como Josefa se
convierte en gran hincha del cuadro, y con el tiempo en la número uno.
Allá por los años 70 madruga todos los domingos para preparar los
refuerzos para los jugadores. A las 10 hay que estar en la sede. De ahí
salen los camiones llenos de vecinos para la cancha que toque jugar
de visita – Abayubá éramos locales en todos lados, cuenta Josefa -. 
Grandes revuelos se armaban en esos lindos viajes y alguna trifulca
que otra también. Josefa se sentaba a mirar los partidos en la reposera
que le regalaron sus hijos para el día de la madre y teje al mismo tiempo.
Pero cuando hay que gritar o repartir palo: “¡ahí estoy presente!”.
Se ganara o se perdiera se volvía al barrio festejando, y Josefa
luchando con sus hijos para llevarlos a su casa pues en la venida se
escondían entre la gente y se emborrachaban y casi que no podían
caminar. Pero siempre llegaban…
En los festejos del 140 aniversario del barrio, en el partido conmemorativo
que jugó el Club Atlético Abayubá contra Oriental de La Paz, como no podía
ser de otra manera, a las 10 de la mañana estaba ahí pronta, sentada en
su vieja reposera, que aún conserva y gritando:  -¡Dale, mete pata, no seas miedoso, pata dura!
"La Josefa" con sus 92 años y siempre con su "Abayubá no má" dijo presente
y serán muchos, muchos años más.

Posted By: Unknown

La Josefa

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